Prepárate mentalmente para visualizar escenarios. Tus imágenes guían tu realidad, siempre lo han hecho y siempre lo harán. El cerebro humano no distingue entre una experiencia imaginada y otra real. Ambas son igualmente reales para el cerebro. Las mismas áreas se iluminan en una experiencia imaginada y en la realidad. Por esa razón, las prácticas imaginadas positivas tienen un enorme potencial. Necesitas cierto número de experiencias con éxito para crear una red integrada de neuronas...